martes, 23 de febrero de 2016

Estudios de vestuario

Moda masculina en 1890

Vestidos de día
Los hombres vestían pantalón, chaqueta y chaleco, éstos, a menudo, servían como una forma de variar su guardarropa de trabajo variando colores y estampados. Los pantalones usados a diario tenían la cintura alta y delgada y el corte de frente plano sin pliegues. A menudo eran de color marrón o gris, o incluso tenían rayas o estampados. La chaqueta se adaptó a corte a la altura de la cintura.



Traje de noche
Trajes habituales para cenas, bailes y eventos culturales. Los hombres llevaban lo que se consideraría un esmoquin para los estándares modernos, sólo para ir a cenar. Las chaquetas largas se utilizaban sólo en ámbitos formales. Los chalecos se usaban siempre por debajo, acompañados siempre del reloj de bolsillo. Para las ocasiones formales, los hombres usaban guantes blancos. Solían llevar abrigos largos durante el día o la noche, o el uso de mantos negros de noche.




Accesorios
El toque de color en el armario de un hombre sólo podía darse a través de su chaleco, ya que el conjunto era, usualmente, de color negro riguroso. Las corbatas de seda eran populares tanto en el día a día como en los eventos nocturnos. La corbata formal eran generalmente un pañuelo o corbata de lazo. Los alzacuellos de las camisas se usaban a menudo, sobre todo con el desgaste formal de la tarde. Los sombreros eran un elemento básico en el armario de un hombre. La ropa interior era un peto que cubría todo el cuerpo.



Obreros y campesinos

Estos hombres llevaban camisas de franela, ropa de algodón o pantalones robustos y duraderos, fabricados con lana, denim o pana. Los pantalones se sustentaban con tirantes, no con cinturones. Los trabajadores todavía llevaban sombrero, la gorra de plato era un estilo de trabajadores.



Moda femenina en 1890

En la última década del siglo, la mujer comenzó a liberarse poco a poco de las incomodidades de los polisones y las crinolinas, sustituyéndolas por simples enaguas y pantaloncitos o drawers más adecuados para usar trajes más cómodos y prácticos. La mujer comenzaba a incorporarse paulatinamente al mundo laboral administrativo y necesitaba libertad de movimientos. Las vistosas exageraciones de mitad de siglo dieron paso a trajes con twill walking skirts,faldas circulares, ceñidas con un cinturón y acampanadas en la parte inferior, ligeramente más cortas que sus antecesoras, dejando ver sus botines. Completaba el vestuario de esta nueva mujer una blusa de cuello alto y mangas abullonadas y una chaqueta corta y ajustada. La cabeza se cubría con un sencillo sombrero pequeño y poco adornado o por un simpático sombrerete de paja de nominado straw sailor hat, únicamente engalanado con un lazo o una pluma pequeña.

Los complementos más utilizados por las mujeres victorianas eran los parasoles y los pequeños bolsos, tipo bombonera, drawstring hangbag, adornados con azabaches y hechos de satén y terciopelo, con elaborados bordados, abanicos y mutones, fur muffs.




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